
Ingresaron al niño en el Hospital, diagnosticándole una inflamación fortísima, provocada , que posiblemente fuera causado por una intoxicación o por una fuerte infección alérgica. Los médicos simplemente tuvieron capacidad para dejarlo en observación y con tratamiento, agradeciendo a Dios, que lo hubieran llevado tan rápido y que el chico fuera tan fuerte y atlético. Pero sin poder sin poder precisar la causa exacta de la inflamación, a la vez que no recomendaban realizar las pruebas de alergia, por no poder asegurar, que pudiera sobrevivir a ellas. Por lo que empezaron el tratamiento para bajar la inflamación, sin llegar a poder determinar la causa de aquel cuadro tan grave e inexplicable.